Pedro Taborda: «He recuperado la pasión».
Entrevista exclusiva a Pedro Taborda, técnico portugués y ex guadarmeta profesional.
Pedro Taborda, primero bajo palos y ahora desde el banquillo, ha sabido labrarse una trayectoria sólida y reconocida dentro del fútbol portugués. En Fútbol portugués desde España, como es habitual en nuestra web, repasamos con él su pasado, su presente y las perspectivas de futuro.
Campeón de la histórica Taça da Liga de 2017 con Moreirense, forma parte del cuerpo técnico de Tulipa en FC Ararat, equipo de referencia en Armenia.
Pedro Taborda ya no habla como jugador, sino como técnico. La entrevista nos traslada a un escenario particular, ya que él responde desde Armenia, país en el que actualmente desarrolla su carrera, mientras que la llamada se realiza desde España, con una diferencia horaria de tres horas.
Una comunidad portuguesa en Armenia
El técnico destaca la numerosa presencia de futbolistas y entrenadores lusos en el club. Esta coincidencia facilita la integración tanto del cuerpo técnico como de los futbolistas, creando un entorno en el que la cultura portuguesa se mezcla con la realidad armenia.
La decisión de mudarse a Armenia no fue sencilla. Taborda había trabajado anteriormente en clubes como Tondela, Moreirense y Covilhã, pero tras su paso por la Liga 3 portuguesa pasó un periodo sin oportunidades que le hizo replantearse su futuro. La posibilidad de trabajar en el extranjero surgió como una vía para reencontrarse con su pasión.
“Los últimos siete meses en Portugal no estaba disfrutando del fútbol, sentía que estaba perdiendo la pasión y eso me afectaba también a nivel personal y familiar”, explica. Por ello, junto a su familia, decidió aceptar el reto en Armenia.
Una apuesta por recuperar la pasión
En el Ararat-Armenia, Pedro Taborda lleva tres meses trabajando como entrenador de porteros dentro del cuerpo técnico liderado por Tulipa. Aunque antes solo habían coincidido como rivales, la relación profesional está siendo muy positiva. “Me encanta estar aquí, ha sido una apuesta muy buena”, asegura. El gran objetivo del equipo es luchar por el campeonato en una temporada marcada por la llegada de muchos jugadores nuevos.
El contacto se produjo gracias a un amigo portugués vinculado al mercado internacional que le puso en comunicación con Rafael Bracali, exportero y actual director deportivo del club armenio. Tras varias conversaciones y comprobaciones sobre la estabilidad del proyecto, se concretó su incorporación.
El trabajo del entrenador de porteros: mucho más que entrenar
Taborda subraya que la función de un entrenador de porteros va mucho más allá de la preparación física y técnica en el campo. “Hoy en día no es solo entrenar a los porteros para un partido. Tienes que trabajar en muchos departamentos: scouting, psicología, análisis de personalidades, adaptación al modelo de juego…”, explica.
La labor implica observar a porteros de otras ligas, analizar sus fortalezas y debilidades, pensar en posibles fichajes y, sobre todo, trabajar la parte mental. La comunicación constante con el entrenador principal y con los propios porteros es esencial, ya que solo uno puede jugar y los otros deben sentirse preparados y motivados para cuando llegue su momento.
“Me encanta hablar con ellos día a día, sentir cómo están, porque gestionar la frustración de no jugar también es parte fundamental de mi trabajo”, añade.
La responsabilidad de decidir quién juega
Una de las revelaciones más interesantes de Taborda es el nivel de confianza que muchos entrenadores han depositado en él. En la mayoría de los casos, asegura, es él quien decide qué portero juega en función del modelo de juego y del estado de forma de cada uno. “El 95% de las veces, la decisión es mía”, afirma. Este proceso no solo implica una elección técnica, sino también la capacidad de explicar a cada portero las razones detrás de esa decisión, equilibrando meritocracia y confianza.
Competir por el campeonato en Armenia
El Ararat-Armenia es un club con historial de títulos —dos ligas, una copa y una supercopa— y ahora tiene como objetivo recuperar el campeonato nacional. Para Taborda, la presión de ganar es positiva: “Es mejor jugar para ganar que jugar para empatar. Cuando juegas para un punto, normalmente pierdes. Cuando juegas para ganar, o ganas o empatas, pero rara vez pierdes”.
Esa mentalidad, explica, alimenta la confianza y la motivación diaria en los entrenamientos, reforzando el hambre competitivo de todo el grupo.
De entrenador de porteros a entrenador adjunto
A lo largo de nueve años como técnico, Taborda ha pasado por diferentes funciones. Tras iniciar su carrera en el Irense, su último club como jugador, trabajó en Tondela y vivió también una experiencia en Covilhã como entrenador adjunto, sin la responsabilidad directa sobre los porteros. Aquella etapa, a cargo de Francisco Chaló, le permitió ampliar su visión táctica del juego y reflexionar sobre un futuro como entrenador principal.
“El fútbol actual exige que los porteros piensen como jugadores de campo, que sepan usar los pies, que tomen decisiones ofensivas además de defender. Y eso me apasiona”, comenta. Aunque por ahora su enfoque está en la preparación de porteros, no descarta que en un futuro más lejano pueda dar el salto al banquillo como primer entrenador.


