Antonio Gomis: «Me centro en aprovechar al máximo cada instante»
El ex guardameta de Atlético de Madrid es una de las atracciones de la Liga de Portugal Meu Súper.
Entrevista exclusiva con Antonio Gomis (Elche, 2003) guardameta que tras el mundial de clubes de 2025 se enroló en las filas de FC Vicela en la Liga de Portugal MeuSuper. Se trata de un ejemplo de que para ser un jugador de alto nivel, necesitas una mentalidad top. Es su caso, con los vizelenses se ha convertido en una de las claves del campeonato desde casi el primer momento.
Antonio Gomis: del Atlético de Madrid a Vizela, un nuevo reto en el fútbol portugués.
El fútbol portugués continúa consolidándose como un destino cada vez más atractivo para los jugadores españoles. En los últimos años, el número de futbolistas procedentes de España que han dado el salto a Portugal —tanto a la primera como a la segunda división— ha crecido notablemente, cambiando una tendencia que durante mucho tiempo parecía complicada para muchos de ellos.
Dentro de esa nueva generación aparece Antonio Gomis, guardameta formado durante años en la estructura del Atlético de Madrid y que ahora vive una etapa decisiva de su carrera en el Vizela. Su llegada al fútbol portugués representa tanto un nuevo desafío profesional como una oportunidad para consolidarse en el fútbol profesional tras una larga formación en uno de los clubes más exigentes del panorama europeo.
El salto a Portugal tras una larga etapa en el Atlético de Madrid
Después de varios años en el Atlético de Madrid, donde llegó en categoría juvenil y terminó formando parte del primer equipo durante tres temporadas, Antonio Gomis entendió que había llegado el momento de tomar una decisión importante para su futuro.
Durante su etapa en el club rojiblanco se integró plenamente en el vestuario y aprovechó la oportunidad para aprender al máximo de sus compañeros y del cuerpo técnico. Sin embargo, el siguiente paso en su carrera pasaba por encontrar un contexto en el que pudiera crecer y tener nuevas responsabilidades.
Fue entonces cuando apareció la posibilidad de fichar por Vizela.
El guardameta recuerda ese momento como una decisión clave en su trayectoria. Tras cerrar su etapa en el Atlético, surgió la opción de trasladarse a Portugal, un movimiento que con el tiempo considera totalmente acertado. Como ocurre con cualquier cambio de país y de club, los primeros días implicaron un proceso de adaptación: nuevos compañeros, un entorno diferente y otra forma de entender el fútbol.
Sin embargo, desde la pretemporada logró adaptarse con rapidez al equipo y al contexto del fútbol portugués. Para Antonio Gomis, esta etapa está siendo especialmente enriquecedora, ya que el nivel de exigencia le obliga a superarse constantemente y le está permitiendo seguir creciendo como portero.
Venir a FC Vizela ha sido un acierto, estoy muy contento. Cada vez me siento mejor, estoy creciendo. Y esto que digo es muy importante».
Un fútbol exigente y con características propias
El fútbol portugués presenta diferencias claras respecto al fútbol español, especialmente en aspectos físicos y en el ritmo de juego. Gomis destaca que muchos equipos cuentan con futbolistas muy potentes físicamente y, sobre todo, con jugadores ofensivos muy rápidos y desequilibrantes.
En los últimos años, además, el campeonato portugués ha abierto sus puertas a numerosos jugadores españoles, tanto en la máxima categoría como en la segunda división. Esta tendencia está permitiendo que muchos futbolistas encuentren en Portugal un espacio ideal para mostrar sus capacidades y continuar su desarrollo.
Desde la perspectiva de un portero, Gomís explica que cada partido supone un desafío constante. Los equipos generan muchas situaciones de peligro y el guardameta debe mantenerse concentrado durante todo el encuentro. La frecuencia de disparos a portería y las exigencias del juego obligan a estar preparado para intervenir en todo tipo de acciones: tiros lejanos, balones a la espalda de la defensa, jugadas aéreas o situaciones de uno contra uno.
Precisamente el juego aéreo está siendo uno de los aspectos en los que más ha tenido que intervenir durante la temporada, algo que refleja el carácter directo y exigente de muchos partidos en la categoría.
La importancia del trabajo táctico en Portugal
Uno de los aspectos más reconocidos del fútbol portugués es la formación de sus entrenadores. Portugal ha desarrollado en las últimas décadas una reputación internacional por la preparación táctica de sus técnicos, algo que Gomis también ha podido comprobar desde su llegada al Vizela.
El portero explica que los entrenadores portugueses conceden una gran importancia al trabajo táctico y a la organización del equipo. En su experiencia personal, la adaptación al modelo de juego del equipo fue uno de los primeros retos tras su llegada, aunque asegura haberlo asumido con naturalidad.
Dentro de esa estructura táctica, el portero tiene un papel cada vez más relevante en la construcción del juego. Los entrenadores buscan que participe activamente en la salida de balón y en la primera fase de la jugada, lo que obliga al guardameta a tener buena capacidad técnica y lectura del juego.
Esta responsabilidad forma parte de su evolución como futbolista, y considera que ha logrado adaptarse bien a ese rol dentro del equipo.
Los inicios de una carrera que comenzó en Elche
Antes de llegar al Atlético de Madrid, la carrera de Antonio Gomis pasó por diferentes etapas formativas. Nacido en Elche, comenzó a jugar en las categorías inferiores del Elche CF, donde pasó buena parte de su infancia futbolística.
Con 14 años llegó una de las primeras grandes oportunidades de su carrera: el Real Madrid se interesó por él y pasó una temporada en la cantera blanca durante su primer año como cadete.
La siguiente parada fue Almería, donde encontró un entorno que le permitió seguir desarrollándose. Aún muy joven —apenas tenía 15 años—, el proyecto deportivo y la proximidad relativa a su entorno familiar fueron factores importantes para aceptar el reto.
Durante su etapa en la cantera almeriense compaginó el fútbol con los estudios, una constante que ha mantenido a lo largo de su carrera. Cursó la Educación Secundaria Obligatoria, posteriormente el bachillerato y superó también la EBAU, manteniendo siempre la formación académica paralelamente a su desarrollo deportivo.
En lo futbolístico, aquel año en Almería fue especialmente intenso. Competía en una liga muy exigente que reunía a algunas de las canteras más potentes de Andalucía, enfrentándose regularmente a equipos como Sevilla, Cádiz, Betis o Córdoba. Fue una experiencia que recuerda con especial cariño y que supuso un paso importante en su formación.
Al finalizar esa temporada llegó una llamada que cambiaría nuevamente su trayectoria: el Atlético de Madrid quería incorporarlo a su cantera.
Oblak y otros compañeros me dieron el visto bueno para venir a Portugal».
Aprender a vivir lejos de casa desde muy joven
El salto entre diferentes ciudades y academias obligó a Gomis a adaptarse desde muy joven a vivir lejos de su familia. Aunque siempre supuso un desafío personal, el guardameta recuerda ese proceso con naturalidad.
En su primera experiencia lejos de casa, durante su etapa en el Real Madrid, la separación pudo resultar algo más complicada a nivel personal. Sin embargo, con el paso del tiempo fue asumiendo ese contexto como parte natural de su carrera.
Desde muy temprano entendió el fútbol como una profesión, algo que exige sacrificios pero que también debe disfrutarse. Esa mentalidad le permitió afrontar cada cambio como una oportunidad de crecimiento, sin miedo a dar nuevos pasos.
Además, el contacto constante con su familia ha sido siempre un apoyo fundamental. Gracias a la comunicación diaria y a las facilidades tecnológicas actuales, la distancia física nunca ha supuesto una ruptura emocional.
Crecer dentro del Atlético de Madrid
La llegada al Atlético de Madrid marcó una de las etapas más largas y formativas de su carrera. Dentro del club rojiblanco fue superando progresivamente cada categoría hasta alcanzar el primer equipo, un recorrido que refleja tanto su constancia como su evolución como portero.
A pesar de alcanzar ese nivel, explica que nunca ha sentido que hubiera llegado al máximo de sus posibilidades. Su mentalidad siempre ha sido la de mejorar día a día, intentando avanzar incluso en pequeños detalles que le permitan seguir creciendo.
Cuando tuvo la oportunidad de entrenar y participar en dinámicas del primer equipo, lo vivió como una experiencia de aprendizaje constante. Estar en pretemporadas, participar en partidos de preparación o finalmente debutar formaron parte de un proceso que asumió con naturalidad, centrado en escuchar, observar y absorber todo lo posible del entorno que le rodeaba.
Aprender del cuerpo técnico de Simeone
Durante su etapa en el primer equipo del Atlético de Madrid, Gomis tuvo la oportunidad de trabajar con uno de los cuerpos técnicos más reconocidos del fútbol europeo, encabezado por Diego Pablo Simeone.
Para el guardameta, entrenar bajo las órdenes del técnico argentino y de su equipo fue un auténtico privilegio. Junto a Simeone, figuras como Gustavo López, Nelson Vivas o Luis Tevenet aportaban una enorme experiencia como exfutbolistas internacionales, algo que enriquecía enormemente el día a día en los entrenamientos.
Un papel especialmente importante en su evolución lo tuvo Pablo Vercellone, entrenador de porteros del primer equipo. Su trabajo fue clave tanto en la preparación técnica como en la preparación mental del guardameta, especialmente en el momento de afrontar el salto al fútbol portugués.
Antonio Gomis destaca que cada sesión de entrenamiento con ese cuerpo técnico era una auténtica clase magistral. Más allá de los aspectos puramente futbolísticos, también recibía consejos y aprendizajes a nivel personal, algo que considera fundamental para su desarrollo como profesional.
La oportunidad de Vizela
La posibilidad de fichar por el Vizela apareció al finalizar la temporada. En ese momento se encontraba con el Atlético de Madrid disputando el Mundial de Clubes en Los Ángeles cuando recibió la llamada de su agente informándole del interés del club portugués.
A partir de ese momento comenzaron las conversaciones que terminarían definiendo el siguiente capítulo de su carrera.
La decisión definitiva de Antonio Gomis: elegir Vizela
La llamada que terminaría cambiando el rumbo de su carrera llegó en un momento muy particular. Tras conversar con su agente y con el director deportivo del club portugués, Antonio Gomis tuvo claro que aquella era una oportunidad que no debía dejar escapar.
Lo que más le convenció fue la confianza que percibió desde el primer momento por parte de Toni Dovale, director deportivo. Desde el Vizela le transmitieron que realmente querían contar con él y que apostaban por su perfil para el proyecto deportivo. Esa sensación fue clave para que tomara la decisión sin demasiadas dudas.
Durante los días posteriores, mientras aún estaba concentrado con el Atlético de Madrid en el Mundial de Clubes, comenzó a comentar la posibilidad con algunos compañeros del vestuario. Entre ellos había jugadores que conocían bien el fútbol portugués o que habían pasado por él en algún momento de sus carreras.
Las referencias fueron positivas. En el Atlético habían pasado futbolistas que habían crecido notablemente tras su etapa en Portugal, como Jan Oblak, además de otros casos recientes como Samuel Lino o Axel Witsel, que también habían tenido experiencias relacionadas con el fútbol portugués. Ese tipo de ejemplos reforzaban la idea de que Portugal podía ser un lugar ideal para continuar su desarrollo.
Además, el propio mercado portugués se ha consolidado en los últimos años como uno de los más dinámicos del fútbol europeo, con constantes movimientos de jugadores hacia las principales ligas del continente. Todo ese contexto terminó de convencer a Antonio Gomis de que estaba dando el paso adecuado.
Vine a trabajar dejando fuera las perspectivas, las comparaciones, los egos y a adaptarme. Doy el máximo para alegrarme de haber dado este paso».
Adaptarse y ganarse el puesto
Cuando llegó a Vizela, el objetivo inicial fue sencillo pero exigente: adaptarse lo más rápido posible. Nuevo país, nuevo vestuario, nuevas dinámicas y un estilo de juego distinto requerían un periodo de adaptación que, según reconoce el propio guardameta, no fue completamente inmediato.
Durante las primeras semanas necesitó algo de tiempo para soltarse y sentirse totalmente cómodo dentro del equipo. Sin embargo, a medida que avanzaban los entrenamientos y los partidos, fue encontrando su lugar.
Su filosofía siempre fue la misma: centrarse en el día a día, escuchar al entrenador, observar a los compañeros y aprender de cada situación. Esa mentalidad terminó dando resultados.
Con el paso de los partidos, el portero se fue consolidando en el equipo hasta convertirse en uno de los futbolistas con más minutos de la temporada, disputando prácticamente todos los encuentros. Todo ello en un contexto de competencia interna, con otros guardametas del equipo que también contaban con experiencia en el fútbol portugués.
Lejos de plantearse objetivos grandilocuentes desde el principio, Gomis valora su temporada como una evolución progresiva. Lo más importante para él era recuperar sensaciones competitivas y volver a sentirse protagonista dentro del campo, algo que en los últimos años en el Atlético de Madrid había sido más complicado por el contexto de la plantilla.
Esa continuidad está siendo precisamente uno de los elementos que más satisfacción le generan: cada partido supone una oportunidad para mejorar algún detalle del encuentro anterior y seguir creciendo como portero.
Un momento clave en su carrera
La llegada a Vizela no era un paso cualquiera dentro de su trayectoria. Después de una larga etapa formativa en el Atlético de Madrid y de haber convivido con el primer equipo, el siguiente movimiento debía ser acertado.
El propio Gomis era plenamente consciente de la importancia de ese momento. Sin embargo, lejos de dejarse llevar por el miedo a equivocarse, decidió enfocarlo desde una perspectiva distinta: la responsabilidad de construir su propio camino.
Su forma de entender la profesión parte de una idea muy clara: «gran parte de lo que ocurre en mi carrera de un futbolista depende de mí». Por eso, su enfoque consiste en trabajar al máximo cada día para minimizar las dudas y afrontar cada reto con la máxima preparación posible.
En su caso, el cambio de club también implicaba dejar atrás ciertas comparaciones inevitables con su etapa anterior. Salir de una institución como el Atlético de Madrid exige una adaptación mental importante, pero Antonio Gomis lo afrontó desde la humildad y el trabajo.
La clave estaba en aceptar la nueva realidad: un nuevo club, nuevas responsabilidades y la necesidad de ganarse el puesto desde cero. Con esa mentalidad, considera que la decisión de marcharse a Vizela ha sido acertada y que el proceso de crecimiento que está viviendo confirma que eligió el camino adecuado.
El papel de la fortaleza mental en el fútbol profesional
Uno de los aspectos que Gomís considera más determinantes en el fútbol actual es el trabajo mental. En su opinión, la preparación psicológica puede marcar diferencias entre jugadores con capacidades deportivas similares.
Durante su etapa en la academia del Atlético de Madrid tuvo la oportunidad de trabajar con profesionales especializados en desarrollo mental y coaching deportivo, algo que le ayudó a adquirir herramientas importantes para su carrera.
Aunque actualmente no trabaja de forma regular con un psicólogo deportivo, reconoce que ese tipo de apoyo puede ser muy útil para cualquier futbolista. De hecho, anima a otros jugadores a no tener miedo a recurrir a este tipo de profesionales si lo consideran necesario.
En su caso, el trabajo mental se basa sobre todo en la consciencia del momento presente. La capacidad de centrarse en el “ahora” y dar el máximo en cada entrenamiento o partido es, para él, una de las claves del rendimiento deportivo.
Esa mentalidad también está relacionada con su propia experiencia personal. Desde muy joven tuvo que asumir responsabilidades importantes y aprender a tomar decisiones que influían directamente en su carrera. Esa madurez temprana ha contribuido a que hoy tenga una visión muy clara de cómo afrontar su profesión.
Respiración, consciencia y toma de decisiones
Dentro de ese trabajo mental, una de las herramientas que más le ha ayudado es el control de la respiración. Durante su última etapa en el Atlético de Madrid tuvo contacto con técnicas de respiración consciente y con algunos principios relacionados con la meditación y el mindfulness.
Aunque no practica de forma estricta estas disciplinas, sí utiliza algunos de sus fundamentos en su día a día. La respiración consciente, por ejemplo, le permite controlar mejor las emociones en momentos de presión y tomar decisiones con mayor claridad.
Para un portero, donde cada acción puede ser determinante, la capacidad de mantener la mente calmada resulta especialmente importante. No es lo mismo actuar con la mente acelerada y las pulsaciones elevadas que hacerlo desde un estado de mayor equilibrio mental.
Según explica Gomis, aprender a controlar la respiración puede cambiar por completo la forma de afrontar una situación dentro del campo. Esa pausa mental permite evaluar mejor lo que ocurre y responder con mayor precisión.
He estado fuera de casa desde muy joven, pero lo he llevado con naturalidad».
Vivir el presente como filosofía de la carrera de Antonio Gomis
La filosofía que guía su forma de entender el fútbol se resume en una idea sencilla: cada día es una oportunidad para mejorar.
El pasado ya no puede cambiarse, pero sí puede analizarse. Después de cada partido o entrenamiento, Gomis reflexiona sobre qué aspectos podría haber hecho mejor. Ese análisis se convierte en la base del trabajo del día siguiente.
La mejora continua, incluso en pequeños detalles, es lo que para él marca la diferencia a largo plazo. En lugar de obsesionarse con el futuro o con objetivos lejanos, prefiere centrarse en aprovechar al máximo cada jornada de trabajo.
Esa mentalidad explica en gran parte el momento que está viviendo actualmente en el fútbol portugués. La combinación de trabajo constante, adaptación y equilibrio mental le está permitiendo consolidarse en una temporada importante dentro de su carrera.
Y, sobre todo, seguir construyendo paso a paso el camino que comenzó hace años en las categorías inferiores del fútbol español y que hoy continúa creciendo en Portugal.

