Laura Luís: “Agradezco haber escuchado ese: ‘Si es lo que quieres, lo vamos a conseguir’”

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Entrevista exclusiva a Laura Luís, jugadora de Racing Power y una de las mejores atacantes portuguesas de la historia.

Llevaba bastante tiempo queriendo entrevista a Laura Luís. La espera ha sido, en este caso, una suerte. Pienso que ha llegado en un momento perfecto. En el comienzo de una nueva temporada, tenemos perspectiva para valorar a una de las más grandes del fútbol portugués.

Un nuevo desafío en Racing Power

Laura Luís atraviesa un buen momento. Enrolada en Racing Power. Su llegada al conjunto de Setúbal se produjo por iniciativa del entrenador Albano Oliveira, con quien ya había coincidido anteriormente en el Marítimo. Fue precisamente él quien la llevó al club de Madeira. Por tanto, ya conocía perfectamente su forma de trabajar y su trayectoria.

Cuando surgió la posibilidad de incorporarse a Racing Power, la futbolista aceptó prácticamente de inmediato. La propuesta suponía, además, un cambio interesante dentro de su carrera. Después de haber desarrollado buena parte de su trayectoria en equipos del norte de Portugal y haber pasado por clubes de la Liga BPI, tenía interés en conocer una realidad diferente y trasladarse al sur del país.

La experiencia está siendo muy positiva. Laura vive actualmente en Setúbal y reconoce que uno de los grandes atractivos de esta nueva etapa tiene que ver con algo tan sencillo como el mar. El año anterior había jugado en Valadares, pero la diferencia con otras etapas de su carrera es especialmente evidente para una futbolista nacida en una isla.

“Conseguí ver el mar prácticamente todos los días. Vine de una isla, me gusta bastante el mar y tenerlo todos los días también da una paz”.

Es un detalle que puede parecer menor, pero que para Laura tiene un significado especial. En Braga o Albergaria no tenía esa posibilidad y ahora disfruta de una conexión cotidiana con el mar que le recuerda a sus orígenes.

Los primeros pasos en el Andorinha, el club de Cristiano Ronaldo

La historia futbolística de Laura Luís comenzó en Madeira, en el Andorinha, un club que ocupa un lugar muy especial en su memoria por una razón evidente: también fue el primer club de Cristiano Ronaldo.

La futbolista recuerda con orgullo aquella etapa y, especialmente, una circunstancia que convierte su paso por Andorinha en una historia personal todavía más especial. En aquella época, el responsable del material del club era el padre de Cristiano Ronaldo, por lo que llegó a coincidir con él.

Para Laura, haber comenzado su carrera en el mismo club que una figura de la dimensión mundial de Cristiano Ronaldo es algo que siempre permanecerá ligado a su trayectoria.

“Me enorgullece. Creo que cualquier niño que empiece ahora en el Andorinha estará siempre marcado por saber que es el primer club de Cristiano Ronaldo”.

Laura Luís ha sido más de 50 veces internacional.

Su formación en el Andorinha se produjo jugando con chicos. Sin embargo, llegó un momento en el que el club tuvo que cerrar su sección femenina porque ya no había suficientes jugadoras para mantenerla. Aquella circunstancia provocó su llegada al Marítimo cuando apenas tenía 13 años.

Laura permaneció en el conjunto de Madeira hasta aproximadamente los 18 años, completando allí una etapa fundamental de su formación.

Del fútbol 7 de Madeira al fútbol 11

Uno de los aspectos más llamativos de sus primeros años fue el contexto en el que se desarrolló el fútbol femenino en Madeira. Laura explica que durante su formación la realidad habitual era el fútbol 7. De hecho, ni siquiera había disputado un partido de fútbol 11 hasta que llegó a la selección portuguesa sub-19.

El cambio fue considerable.

Su experiencia refleja también cuánto ha evolucionado el fútbol femenino portugués en los últimos años. Aquella realidad, en la que una jugadora podía llegar a una selección nacional sin haber tenido apenas contacto con el fútbol 11, ha cambiado radicalmente gracias al crecimiento de la modalidad tanto en Portugal como a nivel internacional.

Una primera experiencia internacional complicada

Con 18 años recién cumplidos, Laura Luís decidió salir de Madeira. Su primera experiencia lejos de su familia estuvo vinculada a Estados Unidos y a un contexto universitario.

La experiencia no fue sencilla. Era la primera vez que abandonaba Madeira y también suponía alejarse de sus padres, con quienes mantenía una relación muy estrecha. Además, tuvo que afrontar diferentes problemas relacionados con el visado, lo que complicó todavía más su adaptación.

En Estados Unidos llegó a vivir 13 meses de competición profesional en California y compartió vestuario con otras futbolistas, entre ellas Ana Borges y Édite Fernandes. Sin embargo, aquella etapa tenía unas características muy diferentes a las que había imaginado inicialmente.

Después de su experiencia estadounidense regresó a Madeira, ya que la realidad universitaria no había respondido a sus expectativas y tuvo que hacer frente a diversas dificultades durante aquella etapa.

De vuelta en la isla, permaneció un año en el Marítimo antes de continuar desarrollando su carrera en otros destinos. Su regreso al club de Madeira se produciría muchos años después, ya recientemente.

Alemania: el salto a un fútbol de máxima exigencia

Uno de los capítulos más importantes de la carrera de Laura Luís fue su llegada a Alemania. El salto suponía enfrentarse a un nivel de competición completamente diferente al que había conocido hasta entonces.

La futbolista era consciente de que llegaba desde un contexto muy particular: había crecido en Madeira y había tenido después una experiencia universitaria y profesional en Estados Unidos. El fútbol alemán representaba un desafío de una dimensión completamente distinta.

Laura reconoce que quizá no estaba totalmente preparada para afrontar aquel salto cuando llegó. La exigencia física era muy superior a la que estaba acostumbrada y durante sus cuatro años en Alemania sufrió algunas lesiones que relaciona, en parte, con ese proceso de adaptación.

La adaptación tuvo que ser rápida y exigente, pero aquella etapa también le dejó uno de los mayores motivos de orgullo de su carrera.

“Tengo la perfecta noción de que estuve en el mejor campeonato del mundo en aquella época”.

Más allá de las dificultades y de las lesiones, Laura considera que haber competido en aquel contexto forma parte inseparable de su historia como futbolista.

De las goleadas a competir contra las grandes selecciones

Su trayectoria también permite observar desde dentro la profunda transformación que ha experimentado la selección portuguesa femenina.

Laura recuerda que durante sus primeros años internacionales la diferencia entre Portugal y las principales potencias era enorme. Las derrotas abultadas eran habituales y competir de igual a igual contra las grandes selecciones parecía prácticamente imposible.

La situación actual es muy diferente. Portugal ha conseguido alcanzar un nivel que le permite enfrentarse a selecciones con mejor ranking y competir durante los partidos, incluso cuando sobre el papel existe una diferencia considerable.

Para Laura, este cambio es consecuencia directa de la apuesta que se ha realizado por el fútbol femenino en Portugal. Una apuesta que, según explica, no siempre existió con la misma intensidad, pero que terminó dando frutos gracias al trabajo de la Federación, los clubes y todas las personas que participaron en ese proceso.

“Yo formo parte de ese camino, de toda esa piedra que se tuvo que romper antiguamente”.

La futbolista reivindica también el papel de muchas compañeras que participaron en ese proceso y que hoy incluso han dejado de jugar. Todas ellas contribuyeron a construir el camino que permitió que las siguientes generaciones encontraran una realidad mucho más favorable.

El partido contra Holanda que cambió la percepción

Entre sus recuerdos internacionales hay un partido que Laura conserva de manera especial: el encuentro ante Holanda que Portugal perdió por 3-2.

Además de la enorme dificultad que suponía enfrentarse a una selección de aquel nivel, Laura marcó uno de los goles portugueses. Pero lo verdaderamente importante para ella fue comprobar que Portugal empezaba a ser capaz de competir contra las grandes potencias.

Poco a poco comenzaron a llegar resultados que, aunque no siempre fueran victorias, permitían mirar al futuro con optimismo. Los empates ante grandes selecciones, como una Noruega que en aquel momento tenía un nivel extraordinario, fueron generando la sensación de que el fútbol femenino portugués podía cambiar.

La evolución no se produjo de un día para otro. Fue el resultado de años de trabajo, de inversión en la formación y de una mayor implicación de la Federación y de los clubes.

Laura pone como ejemplo a las nuevas generaciones, con futbolistas como Kika Nazareth, actualmente en el Barcelona, que representan una realidad completamente diferente a la que ella vivió durante sus primeros años.

Para la futbolista, que una jugadora portuguesa pueda llegar hoy a un club de esa dimensión es una consecuencia directa de aquella apuesta.

La Eurocopa que marcó un antes y un después

Si hay un momento que Laura identifica como decisivo para el cambio de rumbo del fútbol femenino portugués es la clasificación para la primera Eurocopa.

La participación en aquel campeonato de Europa supuso, en su opinión, una auténtica apertura de la ventana hacia una nueva realidad. La presencia de Portugal en un gran torneo internacional permitió demostrar que el trabajo realizado podía traducirse en resultados y generó todavía más interés alrededor de la modalidad.

A ello se sumó el crecimiento de la Liga BPI, la implicación de los clubes y una mayor presencia del fútbol femenino en los medios de comunicación y las redes sociales.

Para Laura, aquella Eurocopa fue mucho más que una competición.

“Fue un sueño hecho realidad. Creo que fue pasar página”.

La futbolista se siente especialmente agradecida por haber formado parte de aquella primera participación portuguesa en un campeonato de Europa. Considera que aquel momento quedó grabado en la historia del fútbol femenino nacional.

También recuerda con emoción el gol de Andreia Norton, un momento que vivieron de una manera especialmente intensa. Lo sitúa junto a otros tantos que han adquirido un significado histórico, como el gol de Carolina Mendes en el primer Mundial disputado por Portugal.

Son acciones que, más allá de su importancia deportiva concreta, quedaron asociadas a los grandes momentos de crecimiento de la selección portuguesa.

Las pioneras que decidieron volver a Portugal

Laura también destaca una circunstancia fundamental en aquella evolución: la decisión de muchas futbolistas portuguesas que estaban jugando en el extranjero de regresar y apostar por los proyectos que comenzaban a desarrollarse en Portugal.

Aquellas jugadoras decidieron creer que la situación podía cambiar y contribuyeron directamente a construir una nueva realidad para el fútbol femenino nacional.

Laura considera que fueron pioneras y que su decisión tuvo un peso importante en la historia de la modalidad.

Ahora observa un fenómeno diferente, pero que entiende como igualmente positivo. Muchas futbolistas portuguesas vuelven a competir actualmente en las principales ligas europeas, incluidas algunas de las consideradas entre las mejores del mundo.

Lejos de verlo como un problema, entiende que forma parte del crecimiento natural del fútbol femenino. La salida de las grandes jugadoras permite que otras jóvenes tengan espacio en los equipos portugueses y puedan desarrollar sus carreras.

“Así es como crecemos. Con la evolución del fútbol femenino vamos pasando por estas etapas”.

Para Laura, este proceso acerca progresivamente al fútbol femenino a una estructura similar a la que el fútbol masculino lleva desarrollando durante muchas décadas.

El camino hacia una liga profesional

Aunque reconoce que durante los primeros años no siempre era sencillo mantener la esperanza, Laura y sus compañeras eran conscientes de que estaban construyendo algo que podía dar frutos con el paso del tiempo.

Pensaban que quizá cinco o diez años después estarían en lugares diferentes y en mejores condiciones, aunque los resultados deportivos no siempre acompañaran ese convencimiento.

La evolución, sin embargo, terminó llegando.

Ahora Laura Luís considera que el siguiente gran paso debe ser la profesionalización de la liga portuguesa. Después de todo lo conseguido, entiende que ese debería ser uno de los objetivos fundamentales para continuar avanzando.

Una goleadora histórica de la liga portuguesa

La conversación también se detiene en una de las etapas más destacadas de la carrera de Laura Luís: su condición de máxima goleadora de la liga portuguesa.

La cifra exacta aparece como recuerdo durante la entrevista, hasta que la propia futbolista confirma que llegó a marcar 36 goles en aquella temporada.

En aquel momento la competición todavía no recibía la denominación de Liga BPI, sino que era conocida como Liga Allianz.

Ese registro goleador representa otro capítulo importante dentro de una trayectoria que ha transcurrido paralela a la propia transformación del fútbol femenino portugués.

La historia de Laura Luís también está ligada a algunos de los momentos más importantes del fútbol femenino portugués. Su paso por SC Braga, sus experiencias internacionales, los títulos, la selección y hasta un sueño pendiente relacionado con los premios Puskás forman parte de un recorrido que la propia futbolista contempla con orgullo.

Un premio individual que guarda con especial cariño

Después de alcanzar los 36 goles en una temporada, Laura Luís se proclamó máxima goleadora del campeonato portugués. Al año siguiente, el reconocimiento fue para Vanessa Marques, por lo que durante dos temporadas consecutivas el premio permaneció en el Braga.

Para Laura se trata de un reconocimiento individual del que se siente especialmente orgullosa, aunque reconoce que su personalidad le lleva a no hablar demasiado de lo que ha conseguido en el pasado.

“Me dio bastante importancia y me lo llevo para toda la vida: haber sido una de las mejores goleadoras del campeonato portugués”.

Ese logro forma parte de una trayectoria en la que el Braga tuvo un peso fundamental y en la que también vivió una de las grandes rivalidades del fútbol femenino portugués.

La rivalidad entre Braga y Sporting

Durante los primeros años de la Liga, buena parte de la lucha por los grandes títulos estuvo protagonizada por Braga y Sporting. La pregunta habitual era quién conseguiría ganar el campeonato o levantar la Copa.

Laura recuerda aquellos enfrentamientos como una rivalidad muy intensa y reconoce que, lógicamente, siempre intentaba que la balanza se inclinara del lado del Braga.

Con el paso de los años, la competición fue incorporando nuevos protagonistas. La llegada del Benfica y, posteriormente, la presencia del Porto, han permitido elevar todavía más la competitividad de la liga portuguesa.

Para Laura, esta evolución acerca cada vez más el fútbol femenino a la realidad del fútbol masculino y aumenta considerablemente el impacto de las grandes competiciones.

Una final de Copa marcada por el VAR

Entre los recuerdos que conserva de aquella etapa hay uno especialmente particular. En un partido de la Copa de Portugal, el Braga consiguió marcar en los últimos minutos gracias a un gol de cabeza de Francisca Cardoso.

La jugada tuvo además una curiosa conexión con el presente de Laura: Francisca Cardoso fue el año pasado su directora.

Sin embargo, aquel gol terminó siendo anulado en un momento en el que el VAR comenzaba a introducirse en el fútbol portugués. El propio Braga había insistido en que hubiera VAR en aquel encuentro y, paradójicamente, fue precisamente la tecnología la que terminó anulando el tanto.

La decisión correspondió finalmente al equipo arbitral, pero Laura recuerda que fue el VAR el que determinó la anulación.

El desenlace todavía fue más doloroso. Durante el tiempo de compensación, Diana Silva marcó el 1-0 y el Braga terminó perdiendo la Copa.

Son de esas historias que permanecen en la memoria de una futbolista precisamente por todos los detalles que las rodean y que, con el paso del tiempo, incluso permiten recordarlas con cierta sonrisa.

Una trayectoria histórica en el Braga

Laura Luís considera que su paso por el Braga ocupa un lugar extraordinario dentro de su carrera. De hecho, recuerda que, si no está equivocada, ella y la futbolista Inês Maia son las únicas jugadoras que han conseguido ganar todos los títulos posibles con el club, aunque también menciona a Diana Gomes como posible integrante de ese reducido grupo.

Además de los títulos nacionales, Laura tuvo la oportunidad de disputar la Liga de Campeones con el Braga.

Y allí llegó otro de esos recuerdos que permanecen para siempre: el empate 0-0 frente al Paris Saint-Germain en el campo del conjunto francés.

El resultado tuvo un valor especial no solo para Laura, sino también para la historia del Braga, al tratarse de un empate conseguido ante uno de los grandes equipos del fútbol europeo.

Todos esos momentos forman parte de una etapa que la futbolista recuerda con un enorme orgullo.

El sueño de jugar en España

Aunque su carrera internacional terminó llevándola a Estados Unidos y Alemania, Laura Luís reconoce que durante su infancia tenía otro destino en mente: España.

Su sueño era jugar algún día en la liga española, una competición que seguía con especial atención y que estaba muy presente entre las futbolistas portuguesas.

Uno de los motivos tenía nombre propio: Edite Fernandes, una de sus grandes referentes del fútbol femenino. Fernandes había pasado por España y, en aquella época, también estaban allí otras jugadoras portuguesas como Ana Borges.

Atlético de Madrid y la liga española aparecían constantemente en el imaginario de Laura y de muchas futbolistas portuguesas de aquella generación.

“Siempre me imaginé jugando en una liga importante”.

Sin embargo, el fútbol terminó conduciéndola por otros caminos. Primero Estados Unidos y posteriormente Alemania fueron los destinos que marcaron su trayectoria internacional.

Aunque no pudo cumplir aquel sueño concreto de jugar en España, Laura asegura que está profundamente satisfecha con el camino que finalmente recorrió.

El apoyo de su familia para perseguir el sueño

Para poder salir de Madeira y buscar oportunidades en el extranjero, Laura Luís contó con el respaldo incondicional de su familia.

Reconoce que no fue sencillo. Estaba muy vinculada a la isla y a sus padres y, especialmente en el caso de Estados Unidos, suponía marcharse al otro lado del mundo, con seis horas de diferencia horaria y a una distancia enorme de su entorno habitual.

Pero nunca recibió un “no” por parte de su familia.

Al contrario. Sus padres siempre la animaron a intentarlo y estuvieron dispuestos a acompañarla en ese camino.

“Si es lo que quieres, vamos a conseguirlo”.

Laura destaca también el enorme esfuerzo económico que hicieron para ayudarla a cumplir su sueño. Para una joven que todavía estaba dando sus primeros pasos en el fútbol, aquel apoyo fue determinante.

Con perspectiva, reconoce que quizá habría sido positivo salir de Madeira algo antes, pero también considera que siempre tuvo a su lado a las personas adecuadas para orientarla y ayudarla a tomar las decisiones correctas.

Entrenadores que dejaron huella

En ese camino, Laura también recuerda con especial cariño a los entrenadores que apostaron por ella cuando todavía era una niña.

Entre ellos menciona a Miguel Romão, con quien volvió a coincidir recientemente. Aquel encuentro le hizo recordar todo lo que el técnico había hecho por ella durante sus primeros años.

Laura necesitaba entrenamientos adicionales para llegar en mejores condiciones físicas a las convocatorias de la selección nacional. Romão decidió ayudarla y se puso a su disposición para trabajar con ella de manera individual.

Entrenaban juntos y realizaban sesiones adicionales que fueron importantes para que pudiera alcanzar el nivel necesario.

Para Laura, ese tipo de gestos no se olvidan.

“Sé que eso marcó y me ayudó bastante a llegar al nivel al que llegué”.

Su historia, por tanto, no se explica únicamente a través de los clubes en los que jugó o de los títulos que conquistó. También está construida sobre las personas que creyeron en ella cuando todavía estaba empezando.

Los goles de chilena y un sueño llamado Puskás para Laura Luís

Cuando se le pregunta por el mejor momento de su carrera, Laura Luís tiene dificultades para elegir uno solo.

Hay demasiados recuerdos importantes: las conquistas con el Braga, la participación en la Eurocopa con Portugal y los grandes momentos vividos con la selección.

Pero existe un elemento que aparece de forma recurrente en su memoria: sus goles de chilena.

Laura reconoce que ha marcado varios goles de esta manera y que todos ocupan un lugar especial dentro de su trayectoria. Sin embargo, ninguno ha llegado a ser candidato al Premio Puskás, algo que se ha convertido en su gran sueño personal desde que marcó su primera chilena.

“Ese es realmente mi verdadero sueño de niña”.

Después de conseguir aquel primer gol de chilena, comenzó a imaginar la posibilidad de algún día aparecer en el escenario del premio que reconoce al mejor gol del año.

El hecho de que otros goles de chilena hayan sido nominados al Puskás mantiene viva esa esperanza. Para Laura, cada vez que aparece una acción de este tipo entre las candidaturas, inevitablemente surge la pregunta de si algún día podría vivir ella también ese momento.

Mientras ese sueño continúa pendiente, hay otros recuerdos que ya forman parte de su legado: sus goles de chilena, los títulos conquistados con el Braga y, por encima de todo, haber formado parte de la primera gran generación de la selección portuguesa que consiguió disputar un campeonato de Europa.

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