Benfica y Sporting. Análisis de la apoteosis lisboeta en Champions.
Miguel L. Pereira y Vasco Faísca comentan la histórica jornada de Champions venciendo de SL Benfica y Sporting CP.
La jornada de miércoles 28 de enero de 2026 pasará a la historia del fútbol portugués en la Champions League, al menos en lo que respecta a Sporting CP y SL Benfica. Se disputaba la última jornada de la fase de liga y ambos equipos lograron su objetivo. Incluso los leones alcanzaron unos históricos octavos de final. De hecho es su tercer mejor ejercicio en la máxima competición.
Como decimos, en una noche vibrante de Champions League, SL Benfica derrotó 4-2 a Real Madrid y Sporting CP venció 2-3 a Athletic Club. Son dos resultados que no solo refrendan la competitividad de los clubes portugueses en la élite continental. Además subrayan el crecimiento y la ambición de sus proyectos deportivos en un contexto europeo cada vez más exigente.
Benfica escribe una página épica
Benfica protagonizó una de las grandes sorpresas de la jornada en un partido marcado por el dramatismo hasta el último instante. El equipo lisboeta llegó al partido con obligaciones claras: ganar y esperar combinaciones favorables para seguir con vida en la Champions. Objetivo cumplido con una actuación notable, culminada con el inesperado gol del portero Anatoliy Trubin en el minuto 98 que selló el triunfo y el pase a la próxima fase (los playoffs para llegar a octavos).
Los goles de Andreas Schjelderup (doblete) y Vangelis Pavlidis cimentaron la remontada. La victoria no solo tiene valor por el rival —uno de los grandes de Europa—, sino también por la gestión emocional y táctica que el equipo mostró bajo la batuta de José Mourinho–
La hazaña de Benfica no fue una simple victoria: obligó al Real Madrid a disputar la ronda de playoffs para acceder a los octavos de final, un golpe de autoridad para el fútbol luso y un aviso para el continente.
Sporting CP aguanta y ataca hasta el final
Mientras tanto, en San Mamés, el Sporting CP protagonizó otra noche histórica. En un encuentro emocionante y lleno de alternativas, los “leones” consiguieron un 2-3 en el tiempo añadido frente al Athletic Club. Con un tanto decisivo de Alisson Santos en el minuto 93 que certificó su clasificación directa a los octavos de final de la Champions League.
Sporting fue capaz de remontar tras ir perdiendo en dos ocasiones, mostrando una mezcla de carácter competidor y paciencia estratégica que ha sido sello distintivo del equipo esta temporada.
Análisis de Miguel L. Pereira y de Vasco Faísca
Miguel Pereira, escritor y colaborador internacional especializado en fútbol, tiene una trayectoria reconocida en portugués, español e inglés, valora de una manera profunda el hecho:
En primer lugar, es prácticamente matemático que Portugal ha recuperado dos plazas de acceso directo a la Champions League para las próximas dos temporadas, gracias a haber superado a Países Bajos en el coeficiente UEFA. Este “sorpaso” es una señal clara de que, a nivel general, se están haciendo bien las cosas.
Este fenómeno también responde a una dinámica habitual entre ligas como Portugal, Holanda o Bélgica: cuando un país consigue una plaza adicional en competiciones europeas, ese equipo extra suele rendir por debajo del nivel medio, lo que acaba afectando al coeficiente y provoca un reajuste. Este vaivén lleva produciéndose casi dos décadas.
En ese contexto, Portugal se consolida como la primera liga de las que no forman parte del grupo de ligas potentes. Si incluimos a Francia entre las grandes por su potencial económico —aunque sus resultados deportivos no siempre lo respalden—, Portugal se sitúa justo por detrás del top 5 europeo.
La última jornada europea ha demostrado que los clubes portugueses siguen vivos, mantienen una identidad muy fuerte y continúan siendo competitivos en Europa. No se trata solo de talento, sino de un trabajo profundo a nivel de plantilla y, especialmente, de mentalidad. Los equipos portugueses están siendo preparados para competir en las fases eliminatorias de las competiciones europeas, lo que marca una diferencia clave respecto a etapas anteriores.
Eso sí, su techo sigue siendo el que es, sobre todo frente al dominio de la Premier League y cuando los grandes equipos de España, Italia y Alemania dicen presente en los momentos decisivos. Aun así, el nivel competitivo mostrado confirma que Portugal sigue siendo una potencia europea en términos relativos.
Uno de los ejemplos más claros de esta evolución es Sporting de Portugal. Históricamente, al club siempre le faltó competir bien en Europa, independientemente de sus generaciones. Esto se remonta incluso a los años 60, cuando participaba en competiciones europeas sin estar a la altura del prestigio que tenía en Portugal.
Ese déficit histórico se refleja en su palmarés europeo: solo una Recopa, una final de Europa League perdida, una semifinal y poco más para un club de su dimensión.
La llegada de Rúbem Amorim supuso un punto de inflexión. Ayudó al club a evolucionar y a convertirse en un equipo que compite bien en Europa. Ese cambio de mentalidad fue posteriormente aprovechado por Rui Borges la temporada pasada y también en la actual. La mentalidad competitiva y ganadora ha devuelto al Sporting a un nivel superior.
Curiosamente, el hecho de que en la liga doméstica las cosas no estén yendo tan bien puede estar ayudando a desbloquear al equipo a nivel físico, emocional y competitivo en la Champions League, algo que suele suceder en estos contextos. En cualquier caso, Sporting es un equipo claramente en alza.
En el caso de Benfica, lo visto recientemente fue una mezcla entre necesidad extrema y una situación que, en realidad, el club no debería haber alcanzado. Si hubiera hecho los deberes en los primeros partidos —ganando el primero o sumando puntos donde debía—, probablemente habría llegado a esta jornada ya en posición de playoff.
Si los equipos portugueses formaran parte de la Liga española, especialmente el top 3, estarían compitiendo regularmente por entrar en la Champions League.
Además, el rival, Real Madrid está ayudando, de forma indirecta, a cualquier equipo que se cruza con ellos, debido a su forma actual de competir, de encarar los partidos y de posicionarse en el campo, ya sea contra equipos como Albacete en Copa, rivales de Liga o en la Champions. Por eso han terminado donde han terminado.
Benfica supo aprovecharlo muy bien. Cuenta con un entrenador que, aunque ya no esté en la élite mundial, conserva un gran olfato táctico. Supo leer las fragilidades del rival y entender muy bien lo que Álvaro Arbeloa quería hacer o podía hacer. Además, en esta ocasión, la suerte —que tantas veces le ha sido esquiva al Benfica— estuvo de su lado.
Estos partidos fueron un ejemplo más de que, si los equipos portugueses formaran parte de la Liga española, especialmente el top 3 (Porto, Benfica y Sporting), estarían compitiendo regularmente por entrar en la Champions League.
No se puede afirmar que Athletic Club, Villarreal o incluso el Atlético de Madrid sean claramente superiores a un Porto, un Benfica o un Sporting cuando estos están en su mejor nivel. Los resultados recientes —el simbólico “2-0” de Portugal a España— dejan claro que estos equipos son perfectamente competentes.
Eso sí, cuando se desciende un escalón, el nivel cambia. SC Braga puede lograr alguna victoria puntual, pero el resto de equipos portugueses se sitúan ya en un nivel inferior, casi de segunda categoría en muchos casos.
En cualquier caso, los grandes de Portugal solo tienen por delante, de forma clara, probablemente a Real Madrid o Barcelona. Y, si tienen una buena noche, puede suceder lo que sucedió recientemente.
Vasco Faísca, fue un jugador de un enorme éxito formado en Farense y Sporting CP que disputó más temporadas que ningún otro portugués en el fútbol italiano. Como técnico ha dirigido a SC Braga B, Farense, Belenenses o Academia de Puerto Cabello.
Para el técnico algarvio son dos victorias históricas que reafirman el prestigio del fútbol portugués. No soloamente representan logros deportivos individuales, sino que constituyen un auténtico hito para el fútbol portugués en su conjunto.
La victoria de Benfica frente al poderoso Real Madrid fue, sin duda, una de las grandes noticias de la jornada europea. Se trató de un partido muy difícil, en el que ambas equipos mostraron un fuerte interés en ganar. Aunque no se puede afirmar que Benfica sea actualmente mejor que el Real Madrid actual, porque no lo es. Eso sí, demostró la capacidad de competir de igual a igual y lograr una victoria merecida y extremadamente importante para el club.
Este resultado aporta credibilidad internacional y refuerza la percepción de que los equipos portugueses pueden competir al más alto nivel.
La victoria de Sporting CP en Bilbao posee un valor similar en términos de prestigio para el fútbol portugués. Aunque el rival, el Athletic Club, no tenga el mismo nivel ni el mismo renombre internacional que equipo blanco. Aun así, el conjunto vasco es una gran equipo, compite en uno de los mejores campeonatos del mundo y representa un adversario extremadamente difícil.

Además, Sporting logró esta victoria tras ir perdiendo durante el partido y consiguió darle la vuelta al marcador. El gol de la victoria, anotado en el minuto 90, hizo el desenlace aún más emocionante y épico. Este triunfo otorgó una clasificación en la Liga de Campeones. Un logro de gran prestigio que lo sitúa, hasta el momento, entre las mejores equipas de Europa en esta competición.
El fútbol portugués está en un momento de consolidación y prestigio.
Ambas victorias —tanto la del Benfica como la del Sporting— aportan un enorme valor al fútbol portugués en el escenario internacional. Son la confirmación de que, a pesar de los problemas existentes en el fútbol nacional, el camino es el correcto.
Portugal ha crecido de manera sostenida. Cuenta cada vez con más jugadores y entrenadores trabajando en las mejores equipos y en los campeonatos más importantes del mundo, y dispone actualmente de una de las mejores selecciones nacionales. Todo ello refuerza la idea de que el fútbol portugués está en un momento de consolidación y prestigio.

