Vítor Gonçalves: “Sigo sintiendo esas mariposas y ese frío en la barriga antes de cada partido”

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Entrevista exclusiva. Vítor Gonçalves regresa al Algarve para iniciar una nueva etapa en Louletano DC después de más de dos décadas dedicadas al fútbol profesional.

Después de varias temporadas lejos del Algarve, Vítor Gonçalves afronta una nueva etapa en Louletano DC con la ilusión intacta y el convencimiento de que todavía tiene mucho que ofrecer sobre el terreno de juego.

El futbolista, que acumula ya más de 450 partidos en su carrera y cuenta con una amplia experiencia en el fútbol profesional, regresa a la región con un objetivo claro: seguir siendo competitivo y demostrar que todavía conserva las capacidades físicas y técnicas necesarias para marcar diferencias.

Formado en Portimonense y Benfica, ha jugado también en CD Nacional, club en el que ascendió dos veces a primera división, y Farense (con otro ascenso). Fue ultima experiencia en el Algarve, donde también completó una temporada muy positiva en la Primera Liga. Posteriormente decidió aceptar el proyecto del Mafra, en la Segunda Liga.

Ahora, de regreso al Algarve, afronta una nueva temporada con la misma motivación que le ha acompañado durante toda su trayectoria.

«Estoy feliz por comenzar una nueva temporada. A mi edad, todavía quiero demostrar que tengo capacidades físicas y técnicas para seguir siendo muy competitivo. Lo más importante es estar bien, sentirme bien conmigo mismo y con mi familia».

Más de 450 partidos para Vítor Gonçalves y una carrera construida sobre la regularidad

Dentro de la generación de futbolistas del Algarve, Vítor Gonçalves es uno de los jugadores que ha logrado construir una carrera más sólida y prolongada. Su trayectoria se ha desarrollado durante más de dos décadas en el fútbol profesional, después de completar su formación en el Benfica.

Cuando se le pregunta por las claves de una carrera tan extensa, el futbolista destaca, sobre todo, la capacidad de responder a las expectativas y de aportar en cada uno de los clubes por los que ha pasado.

«Creo que siempre respondí, más o menos, a las expectativas que las personas depositaron en mí. En todos los clubes por los que pasé siempre intenté añadir algo positivo. También hubo aspectos negativos, pero todo formó parte del aprendizaje».

Con más de 450 partidos disputados, Vítor todavía no considera que haya llegado el momento de poner punto final a su carrera.

«Estoy muy orgulloso y satisfecho de lo que he hecho. Ya son más de 450 partidos, pero todavía no estoy cerrando mi carrera. Mi objetivo es continuar siendo competitivo. Mientras sienta que puedo aportar algo más al equipo, voy a seguir jugando».

Su criterio para decidir cuándo llegará el momento de retirarse es claro: escuchar a su propio cuerpo y comprobar si todavía puede ser útil.

«Cuando vea que ya no puedo aportar más, creo que será el momento de parar. Pero mientras todo esté bien, hay que continuar y seguir siempre hacia adelante».

El reto de Louletano en la Liga 3

El Louletano ha alcanzado finalmente la Liga 3, una categoría que llevaba tiempo intentando conquistar. En una plantilla que se enfrenta por primera vez a este nivel, la experiencia de Vítor puede convertirse en un elemento importante.

El futbolista es consciente de que su trayectoria le otorga una responsabilidad especial, especialmente en relación con los jugadores más jóvenes:

«Es algo natural, teniendo en cuenta la experiencia que tengo. Creo que también puedo aportar en ese aspecto, ayudando a los jugadores más jóvenes a integrarse y a ganar confianza».

Su papel no se limita, sin embargo, al vestuario. Vítor también considera que puede ayudar durante los partidos, especialmente en situaciones tácticas o competitivas que algunos de sus compañeros todavía no han vivido.

«Puedo ayudarles en algunos aspectos tácticos durante el partido y en situaciones que ellos todavía no han experimentado».

Aun así, el jugador insiste en que su principal objetivo sigue siendo demostrar sobre el campo que continúa teniendo un papel relevante: «Mi objetivo principal no es solo ese. Todavía quiero demostrar que puedo aportar algo en el terreno de juego. Esencialmente, eso es lo más importante».

«Tenemos que ir partido a partido»

El debut del Louletano en la Liga 3 exigirá inteligencia y paciencia. Vítor considera que el equipo debe asumir la nueva realidad competitiva sin precipitarse y centrar sus esfuerzos en el proceso de adaptación.

Tenemos que ser muy inteligentes. El Louletano llevaba mucho tiempo sin estar en esta Liga y tendremos que ir partido a partido y con calma».

La pretemporada representa, en este sentido, una fase fundamental para asimilar los procesos del nuevo entrenador, ganar confianza y prepararse para las exigencias de la competición.

«Ahora tenemos que asimilar los procesos y ganar confianza durante la pretemporada para que, cuando comience el campeonato, podamos demostrar que somos capaces de estar aquí y de ser competitivos».

La adaptación será una de las claves de la temporada. La Liga 3 presenta diferentes estilos de juego, campos con características diversas y equipos con propuestas muy distintas.

Para Vítor, Gonçalves una buena temporada dependerá de la capacidad colectiva para responder a todos esos desafíos.

Tenemos que conseguir adaptarnos a campos difíciles y a equipos que juegan de maneras diferentes a la nuestra. Sobre todo, tenemos que trabajar juntos para construir un buen equipo. Después, probablemente, las individualidades comenzarán a aparecer».

La importancia del grupo detrás de sus tres ascensos

A lo largo de su carrera, Vítor Gonçalves ha vivido tres ascensos a la Primera División. Se trata de un logro extraordinario y, cuando se analiza el proceso, el futbolista encuentra un elemento común en todos ellos: la fuerza del grupo. «A veces ni yo mismo sé explicar cómo ocurrió. Tuve la suerte de estar en buenos equipos».

En la mayoría de esas temporadas, sus equipos partían además como candidatos al ascenso. Sin embargo, Vítor considera que el favoritismo inicial nunca fue suficiente para alcanzar el objetivo.

La clave estuvo en la confianza, la mentalidad y la capacidad de mantenerse unidos durante toda la temporada.

Conseguimos tener un buen grupo y fuimos muy fuertes psicológicamente. Creíamos en lo que nos decía el entrenador y creíamos los unos en los otros».

El proceso se construía partido a partido. Cada victoria alimentaba la confianza y aumentaba la motivación del equipo: «Íbamos ganando, la moral de la plantilla aumentaba y también la motivación. Creo que eso fue lo que nos permitió ascender».

Las tres experiencias tuvieron muchos puntos en común. Solo una de ellas estuvo marcada por una circunstancia excepcional: la pandemia de COVID-19. En aquel momento, el equipo ya ocupaba la primera posición con una amplia ventaja y el ascenso terminó confirmándose igualmente.

Vítor recuerda aquellos logros con satisfacción y con la convicción de haber desempeñado un papel importante en ellos: «Recuerdo esos ascensos con mucha felicidad y también con la certeza de que hice un buen trabajo y contribuí bastante a que ocurrieran».

Veinte años después, la pasión sigue intacta para Vítor Gonçalves

Vítor comenzó su formación en el Benfica y lleva aproximadamente dos décadas centrado en el fútbol profesional. Sin embargo, el paso del tiempo no ha convertido el fútbol en una simple profesión.

Al contrario, el jugador asegura que la pasión continúa siendo uno de los principales motores de su carrera.

Especialmente a mi edad, creo que lo que todavía me mueve es el placer de jugar y seguir jugando».

Después de toda una vida dedicada a alcanzar el sueño de convertirse en futbolista profesional, Vítor mantiene la misma ilusión que tenía cuando era un niño. «Después de toda una vida trabajando por un objetivo y creyendo que era posible llegar a ser jugador profesional, todavía tengo el mismo placer de jugar que tenía cuando empecé, cuando era un niño. Estos 20 años han pasado muy rápido, la verdad».

Esa pasión explica también el esfuerzo que continúa realizando fuera de los partidos. El trabajo de fuerza, el gimnasio, el cuidado de la alimentación y todos los pequeños detalles que forman parte de la preparación de un deportista profesional siguen presentes en su rutina.

«Todo eso es un pequeño añadido para conseguir sentirme bien y poder dar lo mejor de mí dentro del campo».

Pero, por encima de la preparación física y de la disciplina, está la emoción de competir.

«Todavía tengo mariposas y ese cosquilleo en el estómago antes de algunos partidos. Creo que eso es lo esencial y lo que todavía me hace feliz».

La competición continúa siendo una fuente de motivación: «Me gusta ganar partidos y ser competitivo. La competición me da mucha fuerza y me da todavía más ganas de continuar».

El fútbol como una pasión que todavía tiene futuro

Vítor Gonçalves sigue encontrando en el fútbol los mismos estímulos que lo llevaron a soñar: «He perseguido toda una vida un objetivo: el fútbol profesional».

Su llegada al Louletano representa un nuevo desafío: el de competir en una categoría exigente, ayudar a un club que acaba de alcanzar la Liga 3 y continuar demostrando que la experiencia, cuando se combina con preparación y pasión, puede seguir siendo un valor diferencial.

El futbolista lo tiene claro: mientras pueda competir, ayudar al equipo y disfrutar de lo que ocurre dentro del campo, todavía queda fútbol por jugar.

Y, después de más de veinte años de carrera, quizá esa siga siendo la mejor prueba de todas: el fútbol todavía le provoca las mismas sensaciones que cuando era un niño.

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